|
|
Todas las poesías aquí expuestas son propiedad con derechos reservados de la autora:
Avesola
|
|
|
Siempre lo supe.
Eras una figura de arena
que se llevaría la mar.
Desde lejos tus manos
dibujaron caracolas
que parecían de verdad.
Venías con tal suavidad
mecido en el viento
que te abrí mi pecho
para contarte secretos
de un pasado violento.
Me dejaste hablar,
me dejaste vomitar
toda aquella maldad
Te dejé escuchar,
dejé que supieras
el secreto perdido
de mi realidad.
Quedé cansada,
vaciada de espinas...
y por un momento
tuve que escapar.
Corrí por el viento
queriendo olvidar
y regresé despues
de mojar mi mirar.
Aún tu figura se dibujaba en la mar,
quieto esperabas por mi regresar.
Me apresuré a disculparme.
Quería perdón.
Perdón de un mal que no hice.
Perdón de un pasado que no provoqué...
Perdón por haberte contado
lo que antes a nadie conté...
Pasivo y paciente mirabas
como las aves lamían mi dolor
y con las caracolas en tus dedos
dibujaste caricias de paz.
Me quise quedar,
queriendo olvidar
que siendo figura de arena
nunca te podría tocar.
Tocar es fundirse en la piel que nos ama,
es poderse decir toda la verdad...
Pero yo, audaz e inconciente,
inventaba las mil formas
de quedarme en tu mirar.
No quise marcharme.
Fui debil, lo sé.
Como debil la luna
y se queda a atisbar.
Es bella la luna...
aquella luna dorada
que miró mi penar.
No quise dañarte,
ni quise perderte.
Te quise dejar y no pude
no me pude alejar
de tu forma de amar.
La culpa no es tuya,
la culpa no es mía.
El viento lo quiso contar,
la marea le supo escuchar.
Celosa y rabiosa
dispuesta a luchar
encrespó sus más bravas olas
y arremetió con furia sin par...
No la debía detener
razones de más llevaba,
cargaba en su espuma
historias de amores
de arena y de mar.
LLegó a mi playa
encontró mi verdad
destruyó mis sueños
con su realidad
y se llevó diluida
y para siempre
la tierna figura de arena de mar.
|
Tus palabras salpican los colores
que al arco iris se le olvidó pintar
y llenan el espectro de rubores
cual mágica acuarela en un telar.
Lazan el trino de pájaros de oro
Roban los cantos de las mariposas,
del fondo del mar rescatan tesoros
que guardan con celos aromas de rosas.
Sueltan la cinta que llevo en el pelo.
Desnudan mis pies que van tras tus sueños
y visten mi piel de nuevos anhelos
rompiendo esquemas de viejos empeños.
Tus palabras giran en el espacio
y rebotan entre miles de estrellas
para multiplicarse así despacio,
dejando plasmadas en mi tus huellas.
|
Es tarde la tarde,
que de tarde en tarde,
...al caer de la tarde,
recoge en el hueco vacío de olores,
aquellos sabores que habrás de añorar.
Es pronta la noche que lleva el reproche
del grito callado, perdido y hallado
en la sombra que esconde
la flor del jazmín.
Es presto al olvido, el filo perdido.
Ventanas del alma...,
que el alma ha querido.
Es presto al olvido, el olvido que ansío...
El olvido anhelado que se ha congelado...
El rocío de rosas que aún no ha perdido
tu dulce sabor...
|
Vuelo a mar abierto.
La sal cristaliza mis alas.
Vuelo buscando un refugio,
y siempre encuentro
el despojo de aquella ilusión.
Las aguas del olvido,
que salen de mis ojos,
lo han llenado todo… todo.
¡Solo, hay agua y sal...
Es éso solo!
Y así me quedo...
Mi alma se posa,
lamiendo en silencio
el dolor de las cicatrices.
Escucho el eco de tu voz
que aun evoca el viento.
Y el sabor de otrora caricias
me deja sin aliento.
El recuerdo despiadado
quema mis hombros,
debilita las escuálidas fuerzas,
reseca las débiles alas...
Dificulta el largo vuelo de regreso
y... me apego otra vez al dolor.
¡Es lo único que logro recordar!
He de volver a lo que quedó de mí.
He de seguir tratando de volar.
Retomaré de nuevo aliento...
Y poco a poco,
lentamente…
extenderé de nuevo las alas,
y tratando de alcanzarte...
¡Elevaré un último vuelo lejos de ti!
|
|
Quedé... Muda y extasiada,
con un sentimiento de llenura
como si estuviera completa...,
como si ya nada mas hiciera falta...
¿Sabes...?
Me has llenado con tu amor...
He sucumbido al embrujo de tus palabras.
Y a distancia...,
sin tocarme, has tocado
las fibras mas íntimas de mi ser...
Con tu dulzura y tu delicadeza
has abierto en mí, lugares nuevos,
zonas inexploradas.
Recovecos de mi alma y de mi ser
que no sabía que existían...
Despertaste en mi piel
un campo de amapolas
donde revoloteaban millares de mariposas
de variados tamaños y colores...
Mi garganta estaba sedienta de ti
y..., como un manantial
de aguas fresquísimas,
tus palabras vinieron apagando la sed.
Quedé adormecida..., como cansada.
¡Todo quedó en calma.!
Ni los rayos de sol
hacía falta ya tomarlos
entre mis manos.
Estaban dentro de mí iluminando,
...entibiando el momento...,
regalando a los sentidos
millares de explosiones de luz
mucho mas fuertes y avasalladoras
que las anteriores...
Cansada... Si, quedé cansada.
Con un sopor infinito de libélulas
danzando en mi estómago.
Y las mariposas
se posaron todas sobre mi piel...
Hasta que la calma llegó
a culminar el momento
con una agradable paz...
Luego... me dormí.
|
Si... Estoy lista...
Para amar de nuevo.
Para palpitar en otros brazos.
Para libar en otros labios.
Para llenar un nuevo anhelo...
Lista para dejar...
Que el corazón palpite.
Que los ojos brillen.
Que la piel se enchine.
Que las manos tiemblen...
Y sin embargo...
La mente me traiciona
y me recuerda...
que aún sigo prisionera.
Prisionera...
De tus recuerdos bajo la piel.
De tus besos en las estrellas.
De tus cantos por las mañanas.
De tus abrazos de miel...
Si... Estoy lista...
Para olvidar... y aún recuerdo.
Para seguir... y me detengo.
Para vivir... y me contengo.
Para correr... y me congelo.
Me retiene...
La ventana donde nos encontramos.
Las iluciones que no vivimos.
Las mentiras que descubrimos.
Las verdades que no creimos...
Me aprisionan...
Las horas vividas.
Las palabras dichas.
Las entregas sin medida.
Las llamadas a escondidas.
Pero sobre todo...
El darme tanto...
Darte lo que había en mi...
Lo que nunca antes...
a nadie di...
Derechos de autor reservados
|
Mañana por la tarde,
le susurraré al mar tu nombre...
Y cerraré mis oidos para no escuchar
lo que tenga que decir de ti...
Y a la madrugada del glorioso Domingo,
saldré a correr a la playa y...,
con la certeza de no encontrarte,
lo gritaré mil veces al infinito,
hasta que mis cuerdas bocales
se estrechen de dolor...
Será como un homenaje a lo que
nunca debía de ser...
Y quizás el mar se apiade,
de mi angustia y de tu terror,
y nos limpie a los dos
de este Sortilegio Inconcebible.
(Noviembre/2002)
Derechos de autor© reservados
|
No te salgas de mi vida
que mi vida es carcelera
del aliento de tus besos
y el cantarte de mis versos...
No te salgas de mis brazos,
sigue echado aquí en mi pecho,
que las nubes no son lazos
más nos sirven como lecho.
No te salgas de mi mente,
queda anclado en mis recuerdos,
aunque todos olvidaran
lo que un día nos amamos...
Cuando el viento te doblegue
y las fuerzas no te ayuden.
Cuando el frío del invierno
tu cabello haya blancado...
Te calentaré despacio
con aliento de esta tarde.
Y aunque acalles sentimientos.
Y aunque creas que te miento.
Me recordarás despierto
y me evocarás por dentro.
Cuando el tiempo haya pasado
y tu recuerdo no me exija...
Cuando en trozos, tú recorras
el sendero recorrido...
Quiero estar en tu memoria
aunque todo esté perdido...
y decirte en el oido
que por siempre te he querido.
(Noviembre 24/2003)
Derechos de autor© reservado 2003
|
|
|
Por las madrugadas, me habrás de pensar:
Soñarás con mi pelo bañado de estrellas
Con cantos de besos, mojando silencios.
Con letras de espuma, secadas al viento.
Pasarán las tardes, llegarán las noches
y de vez en cuando por la madrugada...
con la frente ardiente, oculta en la almohada
desearás estar frente a mi ventana...
Soñarás despierto, escondiendo suspiros.
Cabalgando vientos, bañado en rocios.
Sentirás de nuevo todo los latidos
que sentías sobre los pechos míos.
Querrás revivir, sabores a mí,
locuras, pasiones, dulzuras, encantos.
Y al levantarte tarde, cansado de hastío
sabrás que fui un sueño y que aún existo.
|
Calla. No digas nada...
Embriágate con el elixir de pasión
que por ti desbordo.
Siente palmo a palmo sobre tu piel...
Las caricias mudas que gritan en silencio
los arrebatos de este amor.
Calla. No digas nada, no hables siquiera...
Las palabras pueden
espantar la miel que derraman mis labios
y apagar el chisporrotear del fuego
que llevo en los dedos,
para encender tu cuerpo de viva pasión.
Calla...
y en silencio... cierra los ojos,
abre los brazos...
Déjame entrar por tu boca
que yo, con suavidad loca,
morderé una a una las emociones
dormidas dentro de ti.
Déjame entrar por las ventanas de tu alma
y así los dos, en el silencio de las estrellas,
atravesaremos las nubes de la inconsciencia
para luego bañarnos
en el néctar de tu pasión y mi amor.
Calla, amor mío, calla...
Que espantas al duende del ensueño.
Y aquí, al menos mientras duermo,
puedo soñar que te haces mi dueño...
|
Dulce...,
Tierna...,
Apacible...
Tu boca mordía
palabras de amor.
Tus dedos trenzaban
con hilos de luna,
los sueños eternos
llenos de ilusión.
Caminos de luces
trazaban tus labios,
bordeando mis costas,
rodando más sabios.
Mi boca guardaba
suspiros callados,
suspiros secretos
de amor y pasión.
¿Tu abrazo ?
Tu abrazo fue tibio...,
fue suave...,
real...
y esperado...
|
Seguí hurgando de nuevo
en el bolsón aquel
donde guardo los recuerdos
que no recuerdo bien.
Busqué con fría calma
luego con rapidez
busqué hasta con el alma
y con harta avidez.
Subí hasta las montañas,
monté en veloz corcel,
bajé hasta las entrañas
de la tierra que es fiel.
Me fui a bañar al río
queriendo recordar
y en sus aguas el frío
me hizo despertar.
El recuerdo ya no está.
Se lo ha llevado aquel
que dejó en su lugar
amargo sabor a hiel.
Avesola
(Junio 02/2003)
(Derechos de autor©reservados 2004)
|
|
Morir en tu mirada, dije?
Que locura.
Cómo podré esconder en la muerte,
el fraguar de este amor en tu mirar?
Solo sentirla caer sobre mi,
cual dos gotas de miel,
cual dos olivas claras,
hacen que la vida ida...
regrese a palpitar en mi vibrar...
Solo de pensarte...
el álito de oxigeno líquido
penetra volatil en los pulmones
expandiendo los bronquios de la vida
Solo al saborear los besos de estrellas
mi pelo se ciñe de rayos de luna.
De luna plateada que vibra,
en la mirada oculta de tus ojos tristes...
Solo puedo vivirte a pesar de mi vida
y apesar de mi vida recuerdo la tuya.
La tuya que vives, trascegando nubes
borrando en alientos, reflejos de ayeres.
Ocultando fragancias que despiertan deseos
fragancias de flores, aroma a jasmín
Recuerdos de antaño, fantasmas sin fin...
No puedo mirarme...
Mirarme es vivirte tan lejos de mi
y vives de espaldas a nuevos espejos
ocultas miradas, me vives en ti
Cerramos los ojos para no mirar
las miradas ciegas que hacen recordar
Solo recordar... recordarte...solo!
Recordarte es morir en ti...
Recordarme es vivir sin mi.
|
Y yo... que sí te dije
todo lo que pienso.
Y yo... que te conté
hasta en lo que miento...
Quise navegar contigo
las aguas del silencio
y que estuvieras conmigo
mucho más que un momento...
Quise besarte largamente
y, sin jugar al amor,
sentir los siglos lentamente
abrigando el corazón...
Aprenderíamos a decir
aquello que llevamos dentro
Y volveríamos a vivir
aunque nos faltara el aliento...!
Avesola
(Junio 24/2003)
Derecho de autor© reservado
|
La ausencia de luz
hiere mis pupilas.
Las lágrimas ruedan
por las grietas de mi vida
Y allá a lo lejos...
un ave sola surca los espejos
de esta alma en agonía...
(Mayo 11/2003)
Derechos de autor©reservados
|
Estar a tu lado bella melodía,
arena dorada y sol reluciente,
luna plateada y brisa caliente
de luz y colores, de risa y de vida.
Un día quisiste soltar las amarras
que ataban el cuerpo que tanto te amaba.
Pasiva y dolida en silencio arrastraba
el ancla que un día tu mismo tiraras.
Me hice a la mar sin saber bien el rumbo.
Las más negras nubes cubrieron mi cielo.
Lejano ya el sol el color se hizo hielo.
Las aguas profundas cubrían mi mundo.
La sal ya me ciega, no veo el camino.
Me arrastran corrientes de espumas amargas.
Al mar quiero echar una a una las cargas,
las cuales me llevan a un cruento destino...
Derechos de autor©reservados
(Junio 30/2003)
|
|
|